Capitulo 1
No tengo tiempo para nada. Mi rutina empieza a las 8. Me levanto, me baño y me visto luego de eso me dirijo a la cocina a prepararme leche con cereal seguidamente salgo de mi apartamento dirigiéndome a mi trabajo donde conocí a mi primer amigo ; Jinki ,otro coreano que vino en busca de nuevas oportunidades de vida, es muy agradale y callado , siempre trae de merienda todo lo que tiene que ver con pollo y siempre le replico que comer tanto pollo es malo y tiene que comer algo saludable aunque él me dice que no me preocupe, yo igual lo hago ya que el cuida de mí y siento que es mi único amigo.
-¡Sale un cappuccino doble con crema!- grita Kate, mi otra compañera de trabajo que a diferencia mía siempre para sonriente y alegre, le gusta mucho conversar y a veces se le olvida las ordenes que le doy por estar conversando con los clientes o “mensajeandose “ con su novio , es muy inteligente pero toma muchas veces las decisiones equivocadas debido a que sus sentimientos están de por medio y muchas veces piensa en los demás y después en ella misma.
Mi jefe estaba mirándome desde lejos con esa mirada seria y apuntando en su libreta todo lo que yo hago. Así es Minho, distante y calculador quiere hacer todo bien y perfecto, pocas veces lo vemos sonreír en vez de eso para reprochándome que tengo que ser más eficiente, aunque esté dando lo mejor de mí eso no es suficiente para él, siempre se exige más y más y pienso que es por eso que a su corta edad de 19 años que ya es el jefe de una cafetería, un gran logro.
Mi día paso monótono como siempre, le pedí a Jinki que me acompañase en la salida del trabajo a comer, estaba solo en la ciudad ¿Por qué no salir aunque sea una vez con la única persona que conozco? El no tenía más opción que aceptar aunque no somos tan cercanos sé que es la clase de persona con la que tendría una gran amistad .
Ya era muy tarde , Kate había salido temprano debido a una “emergencia” pero yo creo que es por ese novio que tiene que nos dejo a mí y a Jinki solos y con mucho que hacer.
-Ya es hora Jinki, acompáñame.-le llamé desde la cocina y el rápidamente vino corriendo hacia mí.
Solo asintió y hizo una inclinación de 90° grados.
-¿Eh? – titubeé- No estamos en corea Jinki.-sonreí.
-Lo sé… pero gracias.- Lo dijo de una manera tan dulce como al de un niño asustado, evito que mi mirada estuviese en contacto con la suya, y mis manos se estremecían moviéndose torpemente.
-No tienes por qué, eres mi único amigo – Volví a sonreír, esta vez mis ojos se mostraban emocionados tratando de reanimar a Jinki, al no tener efecto mi voz se fue apagando hasta decir la palabra amigo.
No pude apreciar muy bien su rostro, pero si su cuerpo que parecía colgar desde el techo como un títere con los brazos sin vida.No me había dado cuenta, estábamos solo sin nadie que nos viese, y las luces cada vez se apagaban poco a poco como si quisiese que nos quedaramos en medio de la oscuridad y de pronto sentí un golpe en mi pecho bajé la mirada rápidamente y lo vi a él acurrucándose suavemente.
-Gracias Ki Bum- sonrió- Tú también eres mi único amigo.-
Desde ese momento nuestra relación de amistad se mejoró, salimos a comer a ‘’Subway’’ amo sus sándwiches y Jinki también, nunca pude creer lo que estaba viendo en ese mismo momento, un Jinki amistoso y parlanchín ,súper animado y nuestra conversación nunca se entrecortaba , hablábamos de lo buenos que eran los sándwiches y como era nuesta vida antes. Me contó que vivía en Gwangmyeong, no tenía padres vivía con su abuela, ella lo era todo para él hasta que murió cuando el tenía 15 , comenzó a trabajar para irse del país ya que en Corea siempre fue un desconocido y no tenia motivos para quedarse , vino aquí cuando tenia 18 , hace unos 4 años .
-Después de la muerte de mi abuela… todo fue diferente Ki bum- empezó a jugar con su comida como un niño.
-Hiciste un gran esfuerzo en recuperarte-
-No del todo, aún esa herida no ha sido borrada de mi corazón.-suspiró cabizbajo-Cada vez me siento más solo , no le encuentro sentido a mi vida.
No lo soporté más me paré y lo empujé hacia un costado.
-¡Reacciona!-grité- Estoy aquí contigo, ya no estás solo.
Un brillo en sus ojos empezó a resplandecer frente a los míos, estaba empezando a llorar y lo había encontrado , su punto de quiebre lo encontré me sentí de lo más fatal pero para no quebrarme yo también lo abracé lo más fuerte que pude, me valió poco lo que la gente pensara en nuestro alrededor , hasta ahora no imaginaba que esos sentimientos fluyeran en mí, sentimientos de amor y melancolía que no fueran para mis padres.
-Grac...cias.-
-Eres mi hyung , tu deberías aconsejarme de la vida.-reí.
Salimos del lugar y todas las personas nos miraban raro , como si fuéramos de otro planeta, siempre pensaba en el qué dirán los demás pero Jinki me cambió , raramente me ha cambiado.
-Deberíamos salir más seguido .-Sonreí-.
Solo asintió y cada uno siguió su camino a casa y yo no me di cuenta por donde iba seguía pensando aún en él y en sus suave piel que cuando rozaba con la mía, algo en mi interior se anormal en tan solo pensar en ello y de pronto mi mente imaginaba una suave mano , tan suave como el tofu .
-¡Hey tú! Fíjate por donde caminas.-
Esas palabras hicieron que mi mente pisara tierra otra vez, no evité voltear frunciendo el ceño
-¿Perdón? –lo miré con rareza, era un chico, como de mi edad bajo, piel clara y de cabello castaño.
-Fijate donde caminas que te tropezaste conmigo.- Sonrío, no me había dado cuenta su café se había caído en la polera que tenia puesta.
Me disculpé y me ofrecí a darle otra polera nueva, al principio se negó pero como yo le insistí no tuvo de otra que aceptar y nos dirigimos a mi departamento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario